Una segunda residencia pasa muchas horas vacía, así que la domótica puede centrarse en detectar incidencias y preparar la vivienda antes de llegar. Seguridad, fugas, temperatura y consumo suelen ser más útiles que las escenas decorativas.
Seguridad
Contactos de puertas, sensores de movimiento y cámaras pueden avisar de actividad cuando la vivienda debería estar vacía. La grabación local permite conservar imágenes sin depender de una suscripción.
Fugas y humedad
Un sensor de agua junto al termo, fregadero o lavadora puede detectar un problema antes de que cause daños importantes. También puede vigilarse la humedad en zonas con riesgo de condensación.
Climatización antes de llegar
La calefacción o el aire acondicionado pueden mantenerse en una consigna moderada y recuperar confort unas horas antes de la llegada. Esto evita mantener la vivienda a temperatura de uso durante toda la ausencia.
Consumos anómalos
Medir los circuitos principales ayuda a detectar equipos que han quedado funcionando sin necesidad. Un aumento inesperado también puede servir como pista de una avería.
Accesos temporales
Una cerradura compatible puede facilitar la entrada a familiares o técnicos sin entregar una llave permanente. Los permisos deben caducar y conservar un método alternativo de apertura.
Funcionamiento sin Internet
Las reglas importantes pueden seguir ejecutándose localmente. Si Internet falla, perderás acceso remoto y avisos externos, pero el servidor puede continuar gestionando sensores y actuadores dentro de la vivienda.

