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Un sistema antiocupación útil combina medidas físicas, detección y capacidad de reacción. La domótica puede ayudar con sensores, cámaras, iluminación y avisos, pero debe integrarse con una puerta segura, cerraduras adecuadas y una red estable.

Qué conviene detectar

Los contactos de puertas y ventanas permiten saber cuándo se abre un acceso. Los sensores de movimiento sirven para confirmar actividad dentro de la vivienda y las cámaras ayudan a verificar qué está ocurriendo.

La instalación debe evitar falsas alarmas. Un sensor mal colocado o una regla demasiado sensible acaba generando avisos que dejan de atenderse.

Alarma local y avisos

Una alarma local puede activar sirenas, iluminación y grabación sin esperar a un servicio en la nube. Los avisos al móvil dependen de la conexión exterior, por lo que conviene distinguir entre la reacción local y la notificación remota.

Videovigilancia

Las cámaras pueden grabar en un NVR o servidor local. Esto permite controlar mejor dónde quedan las imágenes y durante cuánto tiempo se conservan. Hay que respetar la normativa y limitar el encuadre a las zonas justificadas.

Respaldo eléctrico

Si toda la seguridad depende del router, el servidor y las cámaras, un corte eléctrico puede dejar el sistema fuera de servicio. Un SAI puede mantener los equipos esenciales durante un tiempo y permitir un apagado ordenado.

Simulación de presencia

Luces y persianas pueden variar durante una ausencia prolongada. Conviene evitar horarios rígidos que repitan exactamente el mismo patrón cada día.

Mantenimiento

Una instalación de seguridad necesita pruebas periódicas. Hay que abrir puertas, provocar detecciones, comprobar sirenas, revisar baterías y verificar que las cámaras están grabando.

TEDOMO diseña sistemas de seguridad y domótica local adaptados a viviendas habituales y segundas residencias.