Un dashboard de Home Assistant funciona mejor cuando muestra lo importante antes que todo lo disponible. Añadir cada entidad suele terminar en pantallas largas y difíciles de leer.
Empieza por acciones frecuentes
Luces principales, persianas, climatización y seguridad deberían quedar accesibles sin recorrer varias vistas. Los datos menos usados pueden ir a pantallas secundarias.
Estados antes que controles
En muchos casos interesa saber primero si una puerta está abierta, si la alarma está armada o si una habitación tiene una temperatura anómala. El control puede aparecer al tocar esa información.
Agrupa por contexto
Una vista de inicio puede centrarse en el estado general de la casa. Otras vistas pueden organizarse por estancia o por función, según cómo use la vivienda cada persona.
No repitas información
Si la temperatura aparece en el resumen, no hace falta repetirla varias veces en la misma pantalla. Cada tarjeta debería responder a una pregunta o permitir una acción clara.
Móvil y pantalla grande
Un panel que funciona en una tablet puede ser incómodo en el móvil. Conviene probar ambos tamaños y evitar cuadrículas con demasiadas columnas.
Alertas
Las incidencias deberían destacar solo cuando existen. Una fuga de agua o una puerta abierta puede ocupar una zona visible; cuando todo está correcto, ese espacio puede reducirse.
Colores
Usa el color para indicar estado, no para decorar cada tarjeta. Si todo tiene un color intenso, las alertas importantes dejan de destacar.
Un buen dashboard permite entender el estado de la vivienda en pocos segundos y entrar en detalle solo cuando hace falta.
