Medir el consumo de agua permite detectar hábitos, fugas pequeñas y consumos fuera de horario. La forma de hacerlo depende del contador existente y de si admite lectura mediante pulsos, bus o un sensor externo.
Leer el contador existente
Algunos contadores disponen de salida de pulsos o interfaces que permiten integrar la lectura sin sustituirlos. En otros casos puede usarse un sensor óptico o magnético que detecta el movimiento del contador.
Antes de instalar nada hay que comprobar que el método no interfiera con el contador ni con los precintos de la compañía.
Qué datos son útiles
El consumo acumulado sirve para comparar días o meses. El caudal instantáneo ayuda a detectar si sigue pasando agua cuando la vivienda debería estar en reposo.
Detectar fugas lentas
Una cisterna que pierde agua puede pasar desapercibida porque no genera un charco. Si el sistema detecta consumo continuo durante la madrugada, puede enviar un aviso para revisar la instalación.
Combinarlo con sensores de agua
El contador indica que hay consumo; un sensor de fugas puede señalar dónde aparece agua. Juntos ofrecen más información que cualquiera de los dos por separado.
Cierre automático
Si existe una válvula motorizada adecuada, una anomalía grave puede terminar en un cierre de suministro. La regla debe estar bien probada y conservar accionamiento manual.
Históricos
Guardar consumos diarios permite detectar cambios de comportamiento sin revisar el contador a mano. También ayuda a comprobar si una reparación realmente resolvió una fuga.

