Una buena preinstalación domótica evita tener que improvisar cuando la vivienda ya está terminada. El objetivo es dejar cableado, espacio y alimentación suficientes para incorporar automatización sin depender de soluciones inalámbricas para todo.
Cuadro eléctrico
Conviene reservar espacio para actuadores, medidores y protecciones futuras. También ayuda etiquetar circuitos y dejar documentación del cuadro.
Red
Las cámaras, puntos de acceso, televisores, servidores y otros equipos fijos agradecen una conexión Ethernet. Llevar cable de red a ubicaciones estratégicas durante la obra cuesta mucho menos que hacerlo después.
Persianas y toldos
Si se prevé motorizarlos, hay que llevar alimentación a los cajones o puntos definidos y decidir dónde quedarán los pulsadores. La instalación debe permitir control manual aunque exista automatización.
Climatización
Termostatos, sondas y equipos de climatización pueden necesitar cableado específico. Antes de cerrar paredes conviene revisar qué interfaces admite el sistema que se instalará.
Sensores
Los sensores inalámbricos funcionan bien en muchos casos, pero determinados puntos pueden beneficiarse de cableado: contactos de puertas, sondas, detectores técnicos o entradas del sistema de seguridad.
Cámaras y videoportero
Una toma de red y alimentación bien situada ofrece más opciones que depender después de Wi-Fi. Si se usa PoE, un solo cable puede transportar datos y energía.
Servidor y comunicaciones
Reserva una ubicación ventilada para router, switch, servidor, coordinadores y SAI. Debe ser accesible para mantenimiento y disponer de alimentación suficiente.
Una preinstalación sencilla y bien documentada deja libertad para elegir tecnología más adelante sin rehacer la vivienda.

